La iniciativa, organizada por el Área de Educación, recibió a una gran cantidad de alumnos de todo Valparaíso durante el mes de enero y se clausuró con una gran fiesta de agua.

Por casi un mes funcionó la Escuela de Verano de la Corporación Municipal de Valparaíso, en el Liceo Pedro Montt del Cerro Cárcel. La instancia fue organizada específicamente por la Unidad de Educación No Formal y ofreció durante tres semanas diversas temáticas y diversión a muchos niños y niñas de todo Valparaíso.

Los talleres iban desde filosofía para niños, donde tenían la posibilidad de reflexionar acerca de problemas contingentes de América Latina; taller de comunicación comunitaria (a cargo de Diego Fernández), donde los alumnos lograron desarrollar un hilo narrativo en relación con temáticas que les permitieron desbloquear su habilidad para poder expresarse oralmente, taller de memoria y Derechos Humanos. Además se trabajó mucho con el cuerpo con circo, actividades físicas, yoga y teatro y otra parte importante fue sexualidad y educación integral para el autocuidado. A juicio de los organizadores todas estas áreas no están presentes en el currículum formal y necesariamente se tienen que incorporar, por ello el balance de la Escuela de Verano 2019 es positivo. Porque permite darse cuenta que no es para nada complicado incorporarlos, ya que los niños los asumen con muy buena llegada.

Marcela Riquelme, coordinadora de las Escuelas Abiertas explicó la temática de esta edición, “este año quisimos hacer una escuela de verano con un sello latinoamericanista inclusivo, con enfoque de género, para tratar de incorporar los saberes que la escuela tradicional generalmente no integra, éste es un proyecto de educación no formal, quisimos diferenciarnos de otras escuelas abiertas, ésta es la que levantó la Alcaldía Ciudadana y tiene como objetivo también desarrollar una línea editorial que se vaya sosteniendo en el tiempo y que también podamos incorporar este tipo de talleres como un piloto al currículum formal que tienen los alumnos durante el año en las escuelas de la educación pública”.

La escuela tiene un contenido la escuela abierta como está pensada la idea es que la escuela comience a relacionarse con el territorio con la comunidad y es en esa búsqueda que nosotros también trabajamos con educadores populares tienen inserción en distintos cerros de Valparaíso trabajan en escuelas libres, en organizaciones sociales en movimientos barriales, etc hay ahí un sello que tiene que ver con la identidad de Valparaíso

Lo ideal es que nosotros pudiésemos tener un financiamiento que nos permitiera tener escuelas abiertas durante todo el año en los 54 establecimientos de la Corporación y también que en el verano los niños también tengan espacios hay muchos de los niños que están acá estas van a ser sus vacaciones entones nosotros le quisimos dar a esas vacaciones un contenido que no fuera simplemente que no fuera venir a jugar a compartir que los chicos lo pasan bien pero la idea nuestra es también ir formando el sujeto que vaya preparándose también para generar un ciudadano diferente

Por su parte Igor Pezo, coordinador de la Escuela de Verano comentó que “más de 50 alumnos de la educación pública y privada, participaron en las clases, mi primer balance es que esta instancia es de convivencia de clases sociales, de inter territorio, la mayoría son de Valparaíso (de diferentes partes). Reconocemos que hubo mucha constancia, hubo grupos que fueron creciendo cada día, especialmente el de 11 y 13 años. Los tallares han sido muy positivos para los niños porque la oferta de contenido regularmente no está inserta en los currículum de sus establecimientos, fue un espacio de contención social ya que muchos de los apoderados no tienen a dónde llevar a sus hijos de veraneo, fue además una instancia de aprendizaje para generar relaciones sociales y para divertirse”.

 

Diego Espinoza alumno de la escuela, vive en la Población Márquez y se enteró por las redes sociales, “lo veía entretenido y quería hacer algo durante el verano aparte de ir a la playa, mis talleres favoritos fueron deporte y teatro, los profesores eran súper buena onda, me di cuenta que ellos entregaban cariño inmediatamente, me gustó venir, ya había participado el año anterior”.

 

Finalmente la apoderada Paulina Gatica (Cerro Cárcel), manifestó que, “el año pasado no alcancé cupo para mi hija de 6 años, este verano empezamos a participar hace dos semanas y ella está feliz, es excelente la jornada con gente buena onda y muy preocupada de los niños”.