El proyecto cuenta con un destacado equipo artístico, liderado por el director de teatro, Claudio Marín, y la actriz porteña, Naldy Hernández y busca poner en valor la memoria colectiva y personal en distintos espacios que cuentan con alta carga histórica.

La obra de teatro “Palomario” que se presentará este sábado 30 de noviembre y domingo 1 de diciembre, en el Cementerio N°3 de Playa Ancha, es un proyecto financiado por el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio a través de la convocatoria Fondart Regional de Creación artística 2019, escrita por el dramaturgo porteño Emilio Arriagada que sale de los espacios convencionales de teatro para reinvindicar la memoria colectiva y personal y la importancia de la libertad de reunión en espacios públicos.

Claudio Marín, director de la obra señaló que el hecho de elegir el Cementerio como espacio de montaje radica en que “luego de leer el texto coincidimos en que el mejor espacio era este, pues trabajamos la escenificación de Palomario en el espacio público, vinculando los procedimientos del sitio específico y la instalación como ejes sensibles al contexto no solo en lo referido al espacio exterior en el que esta pieza se exhibe, sino que también a partir de las condiciones sociales y políticas que está atravesando nuestro país y nuestra región, que por cierto, nos determinan”.

Según, Marín “esta instalación intenta re-significar las condiciones de lo público y lo social, influyendo en la recepción directa del espectador. En este sentido, es un trabajo artístico que se tiene que re-plantear dependiendo del lugar donde este se emplace”, aseguró.

Para Claudio Marín es importante realizar la obra en el Cementerio y más aun considerando el contexto social que vive Valparaíso y el país, pues “lo que hacemos, lo vemos como una trinchera de resistencia, en la cual siempre ha estado involucrado el arte, pues al no estar encerrado en un teatro y darnos la posibilidad de hacerlo en una plaza o el cementerio, adquiere también un significado de poder compartir de manera mucho más directa con el espectador”.

Por su parte, el director de los Cementerios Municipales de Valparaíso, Eduardo Riquelme, comentó que esta iniciativa se enmarca “en los procesos de visibilidad que deseamos dar al cementerio con la comunidad, verlo desde otra mirada, no solo en torno a las actividades funerarias y, por otro lado, poner en valor la riqueza patrimonial del lugar, en el sentido, que no solo tenemos las historias de los fallecidos, sino también de las personas que circulan por aquí están presentes, y que sus espacios pueden ser comprendidos de otro modo, no solo como un servicio de sepultación, sino como espacios de acogida, poniendo en valor la memoria, es de esa manera que nosotros estamos enfocando esa apertura cultural a la comunidad”.

Breve Reseña

Palomario pone en tensión la memoria y el olvido a través de un Hijo, su Mamá y su Abuela, tres roles de una familia atravesada por la muerte. De este modo se toma la figura de la paloma como símbolo dentro de la obra es el puente entre el presente y el pasado. A su vez este símbolo se convierte en lo rechazado, olvidado y marginado por la sociedad -que nada se asemeja a la paloma blanca como símbolo de paz-. Se trata, en cambio, de la paloma callejera, mestiza y carroñera. Identificada con facilidad, pero maltratada en cada lugar en el que se presenta, cuyas plumas desprendidas se hallan en todo el país. La paloma es entonces parte de nosotros y está en la memoria de todos. Sin olvidar que la memoria colectiva se construye a partir de las relaciones personales, las prácticas sociales, el poder, la cultura y la historia; como también, el diálogo de lo anterior y el espacio, éste último no solo de forma física, sino que también simbólica, sensorial, y política.

El texto

El texto Palomario se origina a partir de la residencia artística “Políticas del Espacio” desarrollada en el Parque Cultural de Valparaíso (ex cárcel) en el año 2017, instancia en la que participa el dramaturgo Emilio Arriagada. La finalidad era trabajar con los elementos de la teatralidad tomando como base la memoria histórica y presente de los espacios, es por ello que el entorno cobró vital relevancia. No solo se trató de lo que había sucedido en el lugar, en relación a su memoria histórica, sino que también de lo que ocurría en las personas y de las percepciones obtenidas a partir de una metodología de creación basada principalmente en la observación. De este modo aparece: un mar infinito, un cementerio olvidado, y palomas, que llenan todo con su vuelo, mensajeras de la memoria del lugar y de la propia memoria.

Ficha artística PALOMARIO

Dirección: Claudio Marín Echeverría

Dramaturgia y asistencia de dirección: Emilio Arriagada Cordero

Elenco: Naldy Hernández Gómez, Kathering King Barrientos y Juan Esteban Meza Cartes

Cellista: Leandro Varas Concha

Diseño escénico: Tamara Figueroa AS – Claus da Silva

Diseño sonoro: Marcello Martínez Zuñiga

Diseño gráfico: Verónica Garay Reyes

Jefe técnico y operador: Pablo R. Lobos

Realización escenográfica: William Luttgue Bernal – Taller el Litre

Realización vestuario y visuales: Roberto Mancilla Cruz

Registro audiovisual: Carolina Quezada Godoy – Wayra Galland Carbo

Registro Fotográfico: Victor Zuñiga Valdés

Asistencia de producción: Camila González Gamín

Producción general: Christopher Ortega Silva

Funciones

30 nov / 01 dic – 20:30 hrs

Cementerio nº3 de Playa Ancha. Subida Cementerio S/N, Playa Ancha.

Adhesión voluntaria, previa reserva en proyectopalomario@gmail.com

Instagram @proyectopalomario