Con una significativa ceremonia se realizó el cierre de la Escuela Primer Nivel Modelo Ecológico Social Multifamiliar, perteneciente al Programa de Salud Mental 2018, de la Corporación Municipal de Valparaíso.

La jornada, que se desarrolló en la Sala Musicámara de la Universidad de Valparaíso, contó con la presencia de representantes de la Corporación, del Servicio de Salud Valparaíso San Antonio y de los propios alumnos participantes y sus familiares.

En total se titularon 34 monitores bajo el modelo ecológico social multifamiliar, todos ellos trabajadores socio comunitarios de sus sectores, quienes participaron durante casi tres meses en la escuela.

La Coordinadora del Programa Salud Mental, Marcela Leiva explicó el origen de la iniciativa. “Pensamos que este año sería importante volver a hacer esta nueva estrategia con la finalidad de incorporar a la comunidad a las acciones de salud mental, en particular en lo que se llama grupos de autoayuda, que están dirigidos a personas de la comunidad que han tenido un problema de salud mental o que necesitan una continuidad en su atención desde una mirada más comunitaria que se centre en dar contención, apoyo y acompañamiento”.

Sobre los objetivos de la escuela, Marcela Leiva indicó que se crearon monitores de salud mental comunitaria, “tenemos la posibilidad de capacitarlos para que ellos adquieran las herramientas técnicas, pero también las herramientas blandas que son necesarias a la hora de poder intervenir con una comunidad. Vamos a empezar una nueva etapa desde septiembre en adelante que tenga la finalidad de generar nuevos grupos de autoayuda dentro de la comunidad, importante es que estos grupos se adosen al programa de salud metal de cada uno de los cesfam que tenemos en Valparaíso.”

Por su parte el subdirector de Participación Comunitaria e Intersectorialidad, Leandro Poblete comentó que esta instancia pertenece a una estrategia de salud mental de carácter familiar y que busca poder ir desarrollando capacidades en la comunidad. “Nosotros lo valoramos completamente porque eso significa que los equipos de salud comienzan a constituirse y construir con la comunidad acciones que tienen que ver con salud mental, promocionan la participación y previenen el malestar”, indicó el subdirector.

Poblete además manifestó que, “Tenemos personas que ya son monitores y por lo tanto pueden volver a sus centros de salud a trabajar con sus pares, con la comunidad, con sus familias y poder seguir desarrollando esta estrategia, que lo importante es que produce salud a nuestra comunidad. Esto está totalmente relacionado con el hecho de que hoy día la salud mental no se supera solamente de manera individual, sino que se supera de manera colectiva”.

Finalmente Juan Miralles (participante del Cesfam Placilla) relató que primero tenía cierto temor, porque él no dirige un grupo, es más bien un integrante, “yo venía a aprender y por supuesto me di cuenta que el conocimiento da poder y posibilidades de saber qué hacer y qué no hacer. Yo aprendí muchísimo. Desde el punto de vista personal, es mucho crecimiento y derribar barreras de tipo discriminatorio, cultural, etc. y por otro lado ahora que terminamos es un gran desafío porque una cosa es ser integrante, parte de algo y con tanta tranquilidad opinar, criticar y otra cosa es verla desde el otro lado, en que uno tiene que liderar o en alguna medida ser encausador de todas las inquietudes del grupo al cual pretendes apoyar. Me siento como empoderado porque creo que ahora ya están las herramientas”.