Se trata de Diego Gutiérrez, estudiante de Pedagogía y Geografía de La Universidad de Playa Ancha (UPLA), quien a través de su trabajo ““La creación del Cementerio N°3 en Valparaíso: un espacio para la muerte del mundo popular (1887-1910)” busca retratar las deplorables condiciones mortuorias de los sectores más humiles del puerto, y de cómo la aparición de este recinto vino a mitigar dicha situación.

Como “Extraordinaria experiencia”, así definió Diego su participación en las II Jornadas Nacionales de Estudios sobre la Muerte y el Morir, realizadas entre el 7 y 9 de junio en la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, ubicada en Comodoro Rivadavia, Argentina, donde fue invitado a participar como expositor en una de las mesas temáticas sobre Muerte y Cuestión Social.

La instancia fue parte de la VII Jornada de la Red Argentina de Valoración y Gestión Patrimonial de Cementerios, y contó con la participación de un diverso contingente de antropólogos, sociólogos, e historiadores, de diversas partes de Argentina y Latinoamérica. Sobre la oportunidad de interactuar con otros investigadores y colegas en torno a este tema común, Diego sostiene que:

“Fue una experiencia extraordinaria, en donde existió una retroalimentación y diálogo en torno a los trabajos investigativos relacionados con el morir, lo que devela la necesidad de continuar complejizando la reflexión y compartiendo en dichas instancias”, sostuvo el historiador.

Verónica Paiva, subdirectora de la división de Cementerios de Valparaíso, se mostró alegre tras el éxito de esta iniciativa, quien además hace una invitación a usar los insumos histórico-patrimoniales de los cementerios porteños para más trabajos como éste:

En nuestros cementerios tenemos actas y libros de hace más de 100 años, el desarrollo y la evolución histórica del puerto se pueden ver a través de los mausoleos de nuestras 3 instituciones y sus archivos . Felicitamos a Diego por su presentación en Argentina, e invitamos a investigadores de cualquier índole de acercarse y participar con nosotros”.

Ya de vuelta en Valparaíso, Gutiérrez no tuvo más que palabras de agradecimientos hacia quienes colaboraron intensamente en su proyecto: “Me gustaría agradecer a la directora del Cementerio N°3, quien, desde el primer instante apoyó la investigación, como también reconocer el valioso trabajo que realiza don Juan, quien está a cargo del archivo, aportando en la búsqueda y a resolver amablemente cualquier inquietud”.