Se trata de Florencia, Valentina y Romyna, un trio de estudiantes de la carrera de Restauración Patrimonial de Duoc Valparaíso, que, a través de un arduo trabajo de investigación para su proceso de titulación, hallaron interesantes descubrimientos en el pórtico principal del Cementerio N°1 de nuestra ciudad.

Hasta el momento, son tres los hallazgos que este grupo de restauradoras han realizado en las instalaciones del camposanto más antiguo del puerto. Todo gracias a un levantamiento digital, a través del cual, realizaron un diagnóstico previo del estado de mantención del pórtico en base a una tesis ¿en esta ocasión? Que el severo deterioro de la infraestructura se debe principalmente a movimientos telúricos y la calidad del suelo en el Cerro Panteón.

El primer acierto de su investigación se dio luego de visitar el Archivo fotográfico de la Biblioteca Nacional, así lo relata Florencia Alvarado: “cuando fuimos en busca de respaldo audiovisual a Santiago, encontramos un par de imágenes del pórtico, las cuales evidencian la existencia de acroteras: dos estructuras alargadas (similares a zócalos) muy propias de la arquitectura mediterránea, y que hoy, brillan por su ausencia”.

Continuando con su tesis, se percataron de la existencia de una sirena de bomberos al interior del pórtico, fabricada a comienzos del siglo XX, y que tenía por función avisar a la población sobre las emergencias e incendios del puerto, en época donde todavía no existían las sirenas portátiles de bomberos.

Por último, y gracias a las tomas registradas por un dron, lograron descubrir que la principal causa del deterioro en el pórtico se debe al sistema de recolección de aguas lluvias, y drenaje presente en la estructura: “todavía no tenemos claro el por qué, si se modificó con posterioridad a la inauguración, o es propio de la estructura original, pero aquella obra cuenta con un sistema de drenaje que no es a la vista, que va por dentro de la techumbre y cae al interior de la estructura”, sostuvo Valentina Alvarado.

La misma restauradora, agrego que “Tuvimos la oportunidad de ver la techumbre desde arriba, nunca nadie sube a la estructura del portón, entonces cuando pudimos ver las imágenes aéreas, corroboramos que la mayor parte del deterioro se debe al sistema de drenaje y la acumulación de aguas lluvias”.

Al ser consultadas por sus próximos pasos en el ámbito laboral, son enfáticas en coincidir en el rumbo que esperan tomar “Estamos en conversaciones con la oficina del Consejo de Monumentos Nacionales, para comenzar a realizar tours inclusivos alrededor del pórtico del Cementerio N°1 que es el lugar del cual tenemos más información. En la actualidad el patrimonio está lejos de ser inclusivo en Chile, existe escasa legislación en torno a esta materia, y creemos que, desde nuestro nicho profesional, podemos aportar de forma real en que el patrimonio mortuorio de nuestra ciudad esté disponible para todos, sin importar su condición”.

Finalmente, las investigadoras no tuvieron más que palabras de agradecimientos para nuestra institución, donde además, aprovecharon de realizar una invitación a los futuros restauradores de la ciudad: “En los Cementerios de Valparaíso , han tenido los brazos abiertos para entregarnos toda la información y la posibilidad de investigar en libertad. Queremos incentivar a otros compañeros y compañeras que sigan trabajando con ellos, ya que hay muchos proyectos para seguir avanzando. Cementerios nunca habían tenido practicantes de restauración, así que esperamos ser la punta del hilo de un inmenso trabajo”, sostuvo Romyna Care.