Las acciones son parte de las avanzadas barriales que ejecutan funcionarios del área de Salud y los CESFAM en distintos puntos de la ciudad puerto, que forman parte del sistema de vigilancia epidemiológica de la APS comunal.

En la sede del Club Unión Rocuant se desarrolló la segunda avanzada barrial que aplica el área de Salud de la Alcaldía Ciudadana en conjunto con equipos de los CESFAM de la red comunal, que contempló la búsqueda activa de casos Covid-19 y una acción socioeducativa en la olla común que se realiza en dicho sector.

El alcalde de Valparaíso, Jorge Sharp, valoró la instancia, destacando que “los equipos de Salud de la municipalidad de Valparaíso se encuentran en la búsqueda activa de casos Covid en el territorio y eso supone un trabajo en terreno junto a los dirigentes sociales. Para eso, recién hace un mes y medio de haber hecho el anuncio, nos llegó hace pocos días un suplemento financiero de más de $100 millones de parte del Gobierno. Esperamos que sea mucho más y llegue mucho más rápido, lo que nos va a permitir, precisamente, seguir avanzando en trazabilidad y control del coronavirus en Valparaíso”.

En tanto, el director del área de Salud de la Corporación Municipal de Valparaíso, Alejandro Escobar, indicó que la avanzada barrial permite “entregar herramientas para que las personas tomemos los cuidados necesarios, pero también se trata de apoyar en el control epidemiológico de una manera totalmente distinta a cómo en muchas comunas se han venido desarrollando estas. Es decir, en terreno, apoyando a aquellos sectores donde nosotros sabemos que hay mayores probabilidades de riesgos de contagio”.

La actividad, en que se realizaron 25 test PCR, se materializó gracias a la coordinación que se produjo con los y las dirigentes que lideran las Ollas Comunes Agrupadas de Rocuant, organización conformada por cerca de 20 personas que distribuyen entre 120 y 200 raciones de alimentación diarias (de lunes a domingo) en el sector.

Marisa Rojas, presidenta de la JJ.VV Nº11 Pablo Neruda de Rocuant, valoró la iniciativa, destacando que “es algo que lo esperábamos de hace tiempo. Nosotros, que realizamos las ollas comunes, pensamos que somos personas de alto riesgo. Este examen es necesario que nos hicieran, porque tenemos contacto con mucha gente y sobre todo para la comunidad, porque hay personas de muy escasos recursos que no tienen acceso para pagarse un examen PCR. Entonces se agradece la gestión y ojalá que se replique en todos los otros sectores, en todos los cerros”.

En la actividad también se entregó apoyo socioeducativo en prácticas que refuerzan las medidas para prevenir contagios en los voluntarios que apoyan las ollas comunes, como también se dieron recomendaciones a las personas que acuden a buscar raciones de alimentos. Además, se puso a disposición la guía para ollas comunes “Cuidando la olla, cuidamos a los vecinos”, material construido en conjunto por el equipo de salud y organizaciones sociales que entrega recomendaciones y busca evitar enfermedades de transmisión alimentaria a través de procesos cruzados de contaminación.